Arias: Acuerdos de paz en Centroamérica son un legado fértil pero inconcluso
El exmandatario costarricense, dijo que los países necesitan un "mejor sistema judicial.
El expresidente de Costa Rica óscar Arias señaló hoy que Centroamérica todavía se enfrenta a retos como la violencia y la inclusión, 25 años después de la firma de los acuerdos del plan de paz que dejaron un legado "fértil" pero "inconcluso".
"El legado del plan de paz para Centroamérica es un legado fértil pero también es una dote inconclusa", señaló el expresidente que formó parte de los acuerdos de Esquipulas (Guatemala) en 1986 y 1987 con los que se logró pacificar la región.
"En Centroamérica tenemos paz, democracia y desarrollo, lo que nos hace falta es calidad en todas esas variables", dijo en un foro conmemorativo organizado por la Organización de Estados Americanos (OEA) en el que también participó Vinicio Cerezo, expresidente de Guatemala en la época y otra de las figuras que participó en el proceso.
El exmandatario costarricense, quien fue premio Nobel de la Paz en 1987 por su papel en las negociaciones, señaló que aunque hay ausencia de conflicto armado, los países necesitan un "mejor sistema judicial, mayor prevención del delito y mejor control del tráfico de armas y municiones".
Por otra parte, señaló que aunque no se dan los niveles de pobreza del pasado, todavía hay una distribución injusta de la riqueza y son necesarias más inversiones y mejorar la contribución tributaria.
"Hoy las madres no lloran porque sus hijos van al frente, sino porque no van a la escuela", lamentó.
Arias señaló que los acuerdos de paz ofrecieron un "legado dinámico" a los países, que tiene que acabar de construirse para "forjar un futuro mejor" y aseguró que las bases están sentadas: "se trata de un tema de prioridades".
El exmandatario señaló la "vocación demócrata que se exhibe en los actos" públicos aunque criticó que a veces esas intenciones no están de acuerdo con los gastos de los presupuestos: "Demasiadas veces los Gobiernos de Latinoamérica separan discurso y recurso".
"No basta con haber sido artífices de Esquipulas", señaló "somos sus guardianes, su espíritu sigue vivo, aún tiene mucho que decirnos" y subrayó que "la paz es un bien colectivo que o se mantiene por el esfuerzo de todos o se debilita por la indiferencia de todos".
En mayo de 1986 los cinco presidentes de Centroamérica se reunieron en un convento en la localidad de Esquipulas (Guatemala) donde manifestaron su intención de lograr un proceso de paz firme y duradero para la región.
El convenio de paz fue firmado el 7 de agosto de 1987 por los entonces presidentes Daniel Ortega de Nicaragua; Cerezo de Guatemala; José Napoleón Duarte de El Salvador; José Azcona de Honduras, y Arias.
Los mandatarios no solo establecieron una hoja de ruta para promover la reconciliación nacional y el final de las hostilidades, sino también la democracia y las elecciones libres en la región.