El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, fue llevado a un hospital el domingo tras sufrir un ataque menor de apoplejía (o ataque cerebral), dijeron funcionarios.
El hospital Hadasa Ein Karem de Jerusalén ha confirmado, tras la resonancia magnética efectuada al primer ministro, que éste sufrió un leve infarto cerebral y que su estado ha mejorado.
"El primer ministro ha sufrido de hecho un infarto cerebral leve y que su estado ha mejorado durante las revisiones que le hemos hecho", dijo el subdirector del hospital, doctor Yuval Weis. Agregó que "el primer ministro está plenamente consciente y no ha necesitado ninguna intervención quirúrgica".
Sharon, de 77 años, perdió brevemente el conocimiento mientras viajaba hacia Tel Aviv. Fue uno de sus hijos quien le recomendó dar la vuelta y regresar urgentemente al hospital jerosolimitano.
"Ha amanecido muy bien esta mañana y es una buena señal", dijo Quiroga, quien comenzó su jornada en la ciudad oriental de Santa Cruz, donde cuenta con el mayor respaldo popular, acompañado por su familia.
"Hay que agradecerle a Dios y confiamos en la voluntad del pueblo, tendremos el primer lugar claro y contundente", sostuvo tras anunciar que esperará en La Paz el escrutinio.
También aprovechó para volver a lanzar críticas contra Evo Morales, por no haber participado en un debate cara a cara en la campaña.
Los colegios electorales comenzaron a cerrar en Bolivia pasadas las 16: 00 hora local (20: 00 GMT del domingo) tras una jornada tranquila, que se enturbió en el último momento por las numerosas quejas de ciudadanos a quienes se les impidió el voto.
Poco antes de clausurar la mayoría de los colegios, una minoría de centros de votación seguían abiertos, el vocal de la Corte Nacional Electoral Salvador Romero dijo EFE que el sufragio transcurría "con absoluta normalidad" y con "buena afluencia de electores".
Sin embargo, numerosos ciudadanos denunciaron no haber podido votar porque sus nombres estaban mal registrados, simplemente no aparecían o bien habían trasladado las mesas donde sufragan habitualmente a otros lugares sin previo aviso de las autoridades.
Romero reconoció que tras las elecciones municipales de 2004, las autoridades excluyeron de las listas a más de un millón de ciudadanos por distintos motivos, como defunciones, abandono del país o por no ejercer su obligación de votar en aquellos comicios.
Las elecciones generales que se celebraron en Bolivia, consideradas de transcendental importancia para el país y el resto de Sudamérica, se desarrollaron en un clima de absoluta tranquilidad.
Más de 3, 6 bolivianos debían eligir al presidente, vicepresidente, 157 legisladores y, por primera vez a los gobernadores de los nueve departamentos del país.
Unos 26,000 militares y 24,000 policías resguardaron las 121,119 mesas electorales dispuestas para el sufragio, que permanecieron abiertas ocho horas.
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que las elecciones presidenciales en Bolivia son un nuevo paso a la integración suramericana.
Chávez, quien ha manifestado su cercanía con Evo Morales, señaló dijo que "estoy seguro que silenciosamente desde sus sabanas, altiplano, hasta sus montañas, por todas partes, en silencio pero con alegría, el hermano pueblo boliviano está escribiendo una nueva página de su historia".
Antes del 22 de enero, fecha de la ascensión presidencial, el Congreso de Bolivia debe reunirse para elegir al presidente entre Evo Morales y Jorge Quiroga, los dos candidatos más votados en los comicios.
Analistas políticos estiman que "Quiroga vencerá en el Congreso", debido a las alianzas políticas de los partidos tradicionales, que "rechazan el Movimiento al Socialismo", que dirige el indígena Evo Morales.