El primer ministro israelí de derecha, Ariel Sharon, ultimó ayer la formación de un gobierno que presentará pronto en el Parlamento pese a las críticas, mientras se puso en marcha una serie de esfuerzos diplomáticos destinados a lograr una tregua israelo-palestina en la Franja de Gaza.
Sharon ya se aseguró una pequeña mayoría de 61 diputados (de 120) al firmar acuerdos con el Shinoi, el partido laico de centroderecha (15 diputados), y con el Partido nacional religioso (PNR, seis diputados), portavoz de los colonos.
Ayer, la radio israelí señaló que el Likud, el partido de Ariel Sharon, había llegado a un acuerdo sobre la entrada de la Unión Nacional (UN) en el próximo gobierno.
Al conocer esta noticia, Erakat estimó que "el próximo gobierno será incapaz de adoptar una política equilibrada sobre el proceso de paz" y no dejará "ninguna posibilidad más a la paz".
La diputada palestina Adnane Achraui declaró por su parte que será un gobierno "muy peligroso del que formarán parte sólo un grupo de extremistas racistas que jamás dejaron de recomendar la expulsión de los palestinos". En virtud de los acuerdos concluidos con el Likud, el Shinoi obtuvo cinco carteras y el PNR dos.
Según la radio, el acuerdo Likud-Unión Nacional permitirá a esta última formación conseguir dos ministerios. Si el acuerdo se oficializa, Sharon dispondrá de una mayoría de 68 diputados de los 120 con que cuenta el Parlamento unicameral.
Sharon tiene la intención de pedir su investidura al Parlamento mañana o a más tardar el lunes próximo, indicó un alto responsable del Likud, Eyal Arad.