Arqueólogos mexicanos han encontrado algunas de las ofrendas más ricas e inusitadas de la cultura azteca en excavaciones realizadas debajo de la colosal estatua de una diosa de la tierra, y dijeron que tienen previsto abrir un túnel lateral para hallar las tumbas de los emperadores aztecas, que estarían en la zona.
Las siete ofrendas separadas y raras que se hallaron debajo de la estela que muestra a la diosa Tlaltecuhtli incluyen el esqueleto de un lobo, adornado con piezas de turquesa en las orejas, collares de jadeíta y cinturones dorados en las patas.
La gran piedra de 4 metros de largo, fue hallada en el 2006, cerca de los límites de la pirámide del Templo Mayor, en México.