Lewis "Scooter" Libby, el ex jefe de gabinete del vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, se sentó en el banquillo de los acusados en el primer día del juicio que se le ha abierto por perjurio y obstrucción a la justicia.
El ex asesor de Cheney dimitió a finales de 2005 cuando fue acusado de mentir a los investigadores federales que buscaban determinar quién filtró a la prensa el nombre de la ex espía de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Valerie Plame.
La filtración se produjo a mediados de 2003 después de que el marido de Plame, el ex diplomático Joseph Wilson, acusase al Gobierno estadounidense de manipular la información de inteligencia para justificar la invasión de Irak.
"Para mí no hace una gran diferencia. Yo quería conseguirme un pasaporte de todos modos y esto me estimuló a hacerlo ahora, ya que antes no hubiera pensado hacerlo para viajar a las Bahamas", señaló Manley.
Las revisiones de seguridad y la vigilancia en los aeropuertos estadounidenses se han incrementado substancialmente desde septiembre de 2001.
Datos del gobierno de EE.UU. indican que el número de visitantes extranjeros cayó fuertemente en 2001 y solo se logró remontar el auge de 2000 con los 41 millones registrados en 2005.
En el estado de Florida, uno de los más turísticos del país, las cifras todavía están por debajo del nivel anterior a los ataques del 11 de septiembre.
De los 6 millones de visitantes extranjeros registrados en 2000 se bajó a 4.4 millones en 2005, según datos del gobierno estatal.
"Hemos sido impactados en primer lugar por el 11-S y la merma en los viajes justo después. Además, hemos tenido todos los cambios en los reglamentos de las visas y los aumentos en los costos para que una familia obtenga visa para viajar a EE.UU.", señaló a la BBC la portavoz de la oficina de turismo de Florida, Vanessa Welter.
El gobierno estadounidense ya anunció que posiblemente a partir de enero de 2008 se empezará a exigir el uso de pasaportes a los estadounidenses que viajen por tierra a México y Canadá.
En un recorrido por el aeropuerto de Miami, el sargento Rudy Espinosa, de la policía del Condado de Miami-Dade, dijo a la BBC que los agentes que vigilan la pista ahora llevan rifles automáticos H1K con mira telescópica que antes no portaban.
Algunos expertos sostienen que las medidas de seguridad han impedido nuevos atentados en territorio norteamericano. Otros dicen que esas mismas medidas han desalentado las visitas de negocios y turismo desde el extranjero, sobre todo desde Europa y América Latina.