Las críticas contra el presidente paraguayo, Luis González Macchi, arreciaron ayer al conocerse la nueva calificación de Paraguay, como país más corrupto de América, en un ránking difundido por la organización Transparencia Internacional desde Berlín.
El informe de la citada entidad fue profusamente divulgado por la prensa local y las reacciones contra el jefe de Estado, no electo, que gobierna desde hace 41 meses, no se hicieron esperar.
Un denominado Frente Patriótico Nacional, integrado por los principales grupos de oposición, anunció una movilización de protesta para el 3 de septiembre, para pedir la renuncia del gobernante, un senador del Partido Colorado que fue ungido a la Presidencia tras la obligada renuncia del mandatario constitucional, Raúl Cubas.
"Este Gobierno no representa al pueblo y debe renunciar", dijo en ese sentido uno de los organizadores de la protesta, Arnaldo Llorens, en rueda de prensa. La manifestación es organizada en forma conjunta por los partidos Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (UNACE), que lidera el exiliado Lino Oviedo, el Partido Liberal, que encabeza el vicepresidente de la República, Julio Franco, y el pequeño Partido Febrerista.
Llorens tildó a González Macchi de "cabecilla de vándalos y ladrones que funge de jefe de Estado para desgracia del Paraguay".
Por su parte, el vicepresidente de Paraguay, Julio César Franco, perteneciente al opositor Partido Liberal, instó a la población a salir a la calle para protestar contra el presidente paraguayo al que acusó de ser "una de las primeras figuras" de la corrupción en el país.
Franco dijo en conferencia de prensa ayer que "la gente tiene que salir a la calle para exigir un Paraguay mejor, con autoridades representativas que luchen contra la corrupción y no que estén salpicadas por esos hechos".
"Qué puedo aportar yo de positivo si me piden que le hable al Presidente sobre cómo combatir la corrupción y la impunidad si es una de las primeras figuras sobre las que surgen graves indicios de culpabilidad en esos hechos", subrayó.
El vicepresidente de Paraguay reaccionó con dureza contra el jefe de Estado tras conocer el último informe de la organización Transparencia Internacional.
González Macchi es investigado judicialmente por la tenencia de dos automóviles de lujo robados en Brasil y por otro lado, la Fiscalía estudia su posible involucramiento en el desvío de unos 16,000,000 de dólares de un banco.