Los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) repararon ayer el único retrete que tiene el orbitador y que llevaba semanas estropeado, informaron fuentes de la NASA.
El mal funcionamiento del retrete, que se encuentra en la zona rusa de la EEI, había sido un dolor de cabeza para los ocupantes de la Estación y para los técnicos de la agencia espacial estadounidense, quienes habían tratado sin éxito de resolver el problema.
La solución la llevó la última tripulación del Discovery que partió el pasado domingo en una misión de 14 días a la EEI.
El objetivo principal era transportar la segunda parte del laboratorio espacial japonés Kibo (Esperanza), pero también la nave llevó la pieza que se necesitaba para reparar el retrete.