El Tribunal Supremo italiano decidió que el capitán del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino, permanezca bajo arresto domiciliario a la espera de que concluyan las investigaciones sobre el naufragio de la nave el pasado 13 de enero.
El Supremo rechazó así tanto la petición de la Fiscalía de Grosseto, que solicitaba la medida de prisión cautelar, como la de la defensa del capitán, que pedía su puesta en libertad, informaron los medios de comunicación italianos.
Con su decisión, el Supremo confirmó la sentencia de un Tribunal de Florencia de principios de febrero y la de la jueza de instrucción Valeria Montesarchio, del 17 de enero, que dictaminaron el arresto domiciliario de Schettino al considerar que no existía peligro de fuga.
Algo con lo que no está de acuerdo la Fiscalía de Grosseto, que conduce las investigaciones sobre el accidente y que siempre ha reiterado su petición de prisión cautelar.