Ernestina Herrera de Noble, de 77 años, la influyente y poderosa dueña del argentino diario Clarín, el más leído en español en América latina, fue beneficiada ayer con arresto domiciliario, en una causa por presuntas irregularidades en la adopción de sus hijos, que el multimedios atribuyó a "un complot político contra la prensa independiente".
La decisión fue tomada por el juez federal Roberto Marquevich al hacer lugar a un pedido de la defensa, merced a una ley que beneficia con la detención domiciliaria a los mayores de 70 años. La empresaria se declaró el jueves "inocente y ajena a todos los hechos" que le fueron imputados por el juez, pero se negó a responder preguntas en una indagatoria judicial. Herrera de Noble es investigada por el supuesto uso de documentos falsos en la adopción de sus dos hijos en 1976.