El papa Juan Pablo II dio la bienvenida ayer al arzobispo de Canterbury, con motivo de su próximo retiro como líder espiritual de los anglicanos.
Fue el sexto encuentro entre el reverendo, George Carey y el Papa, una muestra más de sus esfuerzos por unir a la Iglesia católica con la anglicana.
Su Eminencia, rezó para que la próxima fase de su vida le ofrezca nuevas formas de compartir sus virtudes en la jornada de reconciliación que hemos tomado"", dijo el Papa.