El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, expresó su deseo de que el Vaticano santifique pronto a Oscar Arnulfo Romero, el arzobispo capitalino que fue asesinado en 1980.
En su primera conferencia de prensa, luego de tomar el sábado posesión del cargo, dijo que "yo soy de esos sacerdotes que esperamos que se canonice pronto".
Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa por un escuadrón armado que supuestamente actuó por órdenes de Roberto D’Aubuisson, el fundador del gobernante Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha).
Escobar Alas, durante la homilía de su toma de posesión, recordó al arzobispo Romero como el "mártir, quien tuvo la dicha de unir su sangre a la de Cristo en la celebración de la santísima eucaristía, sellando de esta manera el hermoso ejemplo de santidad de toda su vida".
Durante la conferencia dijo que "yo querría que monseñor (Romero) fuera canonizado no mañana, sino ayer, así es que cuanto antes mejor".