La Asamblea General de la ONU aprobó hoy un presupuesto de 4.170 millones de dólares para los próximos dos años, con solo el voto en contra de Estados Unidos.
Habitualmente el presupuesto es aprobado por consenso, pero debido a las objeciones presentadas por EE.UU. a la financiación de la próxima reunión de seguimiento de la Conferencia Mundial contra el Racismo de 2001, Estados Unidos decidió votar en contra.
El embajador de EE.UU. ante la ONU, Zalmay Khalilzad, señaló que ante la insistencia de algunos miembros del Grupo de 77, que representa a 132 países desarrollados y China, de financiar la reunión de seguimiento de la conferencia contra el racismo con dinero del presupuesto de la ONU, EE.UU. decidió votar en contra.
El presupuesto fue aprobado con 142 votos a favor y uno en contra.
Estados Unidos desea que dicho encuentro se financie con dinero que no esté incluido en el presupuesto y fruto de contribuciones voluntarias.
En 2001, Estados Unidos e Israel abandonaron la citada conferencia, celebrada en Durban (Sudáfrica), por ataques racistas contra el país del Medio Oriente.
Varios meses después, el entonces ministro israelí adjunto de Asuntos Exteriores Michael Melchior, indicó que la citada reunión había "albergado a los discursos y propuestas más racistas que se habían escuchado en un foro internacional desde la II Guerra Mundial".
En un comunicado, tras conocerse el resultado de la decisión de Estados Unidos, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, lamentó que el presupuesto no fuera aprobado por consenso, "por lo que se rompe una tradición de hace 20 años".
A su vez, instó a todos los estados miembros de la ONU a que de ahora en adelante regresen a la "fórmula del consenso y demuestren un mayor sentido de la responsabilidad y del compromiso, más allá de intereses nacionales individuales por el bien de la humanidad".
Los 4.170 millones de presupuesto aprobados hoy representan un incremento del 5 por ciento en relación a los 3.800 millones para los años 2006 y 2007.