El alcalde del municipio colombiano de Macarabita, Edwin Gómez, fue asesinado el viernes por presuntos miembros de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, ultraderecha), informaron ayer autoridades locales.
Gómez al parecer acudió a una cita paramilitares, pero apareció muerto poco después, aseguró a periodistas Francisco Bohórquez, secretario de Gobierno de Macarabita, municipio ubicado 250 km al noreste de Bogotá, en el departamento de Santander.
Bohórquez, quien no precisó mayores detalles sobre el hecho, calificó el asesinato de Gómez como "un acto cobarde".
El presidente de la Federación Colombiana de Municipios (FCM), Gilberto Toro, declaró que, con Gómez, han sido asesinados siete alcaldes en lo que va de este año, y agregó que 20 están amenazados de muerte.
Ayer, se conoció que dos alcaldes colombianos e igual número de concejos municipales renunciaron a su cargos por amenazas de muerte de la guerrilla.
El gobernador del departamento sureño del Huila, Juan de Jesús Cárdenas recibió la renuncia de los alcaldes de Gigante, Libardo Peña Trujillo, y de Algeciras, Rigoberto Sánchez Tamayo.
Las dos poblaciones están bajo la influencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que imponen su ley en la zona.
Los concejos municipales, según versiones de prensa en la región, renunciaron ante los alcaldes, pero a éstos aún no se les ha aceptado la renuncia.
Gigante y Algeciras son localidades muy cercanas a la antigua zona de distensión donde las FARC negociaron durante tres años con el gobierno de Andrés Pastrana una salida política al conflicto que tiene más de 40 años.
Bush advirtió también que "esta guerra puede dar muchos giros que no podemos predecir. El gobierno y los estadounidenses están vigilantes".