El Presidente del Congreso del estado mexicano de Guerrero fue asesinado ayer a tiros por presuntos sicarios, tras un año de la firma de un acuerdo nacional por la seguridad que no ha reducido la violencia en el país, causante de más de 7.000 muertos en los últimos doce meses.
Armando Chavarría Barrera, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), recibió un disparo de bala de nueve milímetros en la cabeza y otro en el abdomen cuando salía en automóvil de su domicilio.