Unos 223 niños y adolescentes han sido asesinados de forma violenta en Guatemala en lo que va de este año, de los cuales 44 son menores de 10 años, informaron ayer fuentes oficiales.
Un informe estadístico de la Policía Nacional Civil (PNC), divulgado ayer por esa institución, señala que la mayoría de las víctimas han muerto de disparos de armas de fuego.
En total, señala el informe, 223 niños y adolescentes de entre cero y 19 años de edad han sido asesinados de forma violenta en todo el país.
La mayoría de estos crímenes son atribuidos a rivalidades entre las temidas pandillas juveniles "maras" que han sembrado el terror en el país centroamericano.
Otros casos, según el estudio, principalmente en los que las víctimas han sido niños menores de 10 años, se deben a "situaciones fortuitas" en los que las víctimas han quedado "casualmente" en medio del fuego cruzado.
En declaraciones publicadas ayer por el diario "Prensa Libre", Bruce Harris, director de la no gubernamental Casa Alianza, organización que protege los derechos de los niños de la calle, señaló que según sus estadísticas sólo durante el mes de junio fueron asesinados 19 menores.
"Es una tragedia, porque una sociedad que mata a sus niños está acabando con su futuro. Las autoridades deben perseguir y condenar a los que comenten los asesinatos", anotó Harris.
El presidente guatemalteco, Oscar Berger, ha reconocido que la ola de violencia que azota a Guatemala "es una crisis nacional", en la cual deben participar todos los guatemaltecos en su solución.
La semana pasada, miles de personas participaron en una "mega-marcha" organizada por el Frente contra la Violencia, integrado por más de medio centenar de organizaciones civiles.