Cinco presuntos narcotraficantes de la banda autodenominada "Los Caballeros Templarios" fueron abatidos a balazos por civiles miembros de un grupo de autodefensa en el occidental estado mexicano de Michoacán.
Los narcotraficantes murieron al enfrentarse con civiles que forman parte de un grupo de autodefensa del municipio de Aguililla, cerca de Apatzingán. Este suceso se produjo después de que presuntos narcotraficantes atacaron a balazos y con bombas artesanales 18 subestaciones de energía y cinco estaciones de gasolina en este estado.