El corresponsal de la cadena Televisa en el balneario mexicano de Acapulco, Amado Ramírez, fue asesinado a balazos, en una jornada violenta en la que murieron más de diez personas en el país.
El periodista, quien había reconstruido recientemente una matanza de policías en Acapulco, fue asesinado por un desconocido cuando salía de una estación de radio donde había transmitido su programa "Al tanto".
Erit Montufar, director de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), informó que un individuo de 1.80 metros de estatura abordó al periodista cuando éste salía de la estación radial y le disparó con un revólver calibre 38.
México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.