Un religioso hondureño, Fray Guillermo Antonio Salgado, fue asesinado la madrugada de ayer en la ciudad de Juticalpa, 155 km al oeste de Tegucigalpa.
"El fraile recibió cuatro impactos de bala que le quitaron la vida de inmediato", dijo a la AFP la administradora del Obispado de Olancho, Delmi Ayala.
Fray Salgado, originario de Tegucigalpa, radicaba en ese sector del país desde hace varios años y estaba en proceso de ordenación sacerdotal.
El religioso vivía en el hogar de ancianos Paz y Bien, y era un hombre comprometido con la Iglesia y con el movimiento de los cursillos de cristiandad, dijo Ayala.
El ministro de Seguridad, Oscar Alvarez, giró instrucciones para que se desplazaran hasta el departamento de Olancho la directora general de la Policía, Coralia Rivera, y el director de Investigación Criminal, Napoleón Nazzar, quienes con sus equipos de trabajo deberán esclarecer el crimen, dijo el portavoz de esa entidad, Leonel Sauceda.
"Hasta este momento no se puede establecer una hipótesis sobre el hecho, y estamos a la espera del resultado de las investigaciones", indicó.
Entre los que firmaron esta declaración se encuentran el poeta y artista Gerald Bloncourt, establecido en Francia.