El asesinato de tres militares rebeldes en extrañas circunstancias y los violentos disturbios que protagonizaron simpatizantes del gobierno en un hospital capitalino, reavivaron las tensiones en el país y empañaron la declaración contra la violencia suscrita en la mesa de diálogo.
El subdirector del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Raúl Yépez, aseguró ayer que el móvil del asesinato de los tres soldados disidentes fue "la venganza personal"" debido a las condiciones en que fueron encontrados los cuerpos.
Los cuerpos de los soldados Félix Pinto, Darwin Argüello y Angel Salas fueron localizados entre el domingo y el lunes cerca de Guarenas, a unos 30 kilómetros al este de la capital. Presentaban varios disparos de arma de fuego, estaban atados de manos, y tenían el rostro cubierto.
El negociador opositor, Timoteo Zambrano, reconoció que la declaración contra la violencia, que firmaron el lunes los negociadores oficialistas y opositores, "no se dio en el ambiente más propicio"", pero precisó que no había otra opción.
Me pregunto si esas muertes fueron deliberados para evitar que ese acuerdo se firmara"", comentó Zambrano al expresar su pesar por el asesinato de los soldados rebeldes y la trifulca callejera en los alrededores del hospital Domingo Luciani.
Es evidente que en Venezuela estamos caminando por un clima de violencia peligrosísimo que hay que buscar refrenar", agregó. Uno de los líderes del grupo de altos oficiales declarados en rebeldía, el general Néstor González, exigió ayer a las autoridades que lleven hasta las últimas consecuencias"" las investigaciones para determinar las responsabilidades.
Sostuvo que "los asesinatos pueden ser un mensaje"" para los diferentes niveles de la fuerza armada para manifestarles miren lo que pasa cuando alguien toma esta actitud (de rebeldía).
Junto a los cadáveres de los efectivos también se encontró el cuerpo de Zaida Peraza, de 25 años, y la niña Roxana Rivero de 14 años, quien logró salvarse de sus captores al simular que estaba muerta luego de recibir un disparo en la cabeza.
Por otra parte, las negociaciones entre el gobierno y la oposición para encontrar una salida a la crisis venezolana entraron ayer en una breve pausa y continuarán el 26 de febrero, informó la OEA.