Altos funcionarios del gobierno estadounidense insistieron ayer en que se encontrarán las armas de destrucción masiva que supuestamente posee Irak, a pesar de las crecientes dudas en distintos sectores sobre la existencia de tales. "Creo que las encontraremos", dijo la asesora de Seguridad Nacional estadounidense Condoleezza Rice a la cadena NBC.
"Juntaremos todo el cuadro y cuando se cuente la historia, sabremos cómo Sadam Hussein pudo engañar al mundo por tanto tiempo", dijo Rice. "No veo cómo alguien puede decir que no hubo un peligro real aquí, cuando los inspectores de armas (de la ONU) decían que había miles de toneladas perdidas de VX (gas nervioso), ántrax, gas sarín", opinó.
"Nadie dijo nunca que sabíamos precisamente dónde estaban todos esos agentes, dónde estaban almacenados", continuó Rice. Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, mantuvo ayer la declaración que realizó en febrero al Consejo de Seguridad de la ONU, en la que detalló sus denuncias sobre los supuestos arsenales de destrucción masiva de Irak.
"No sólo estuve estudiando eso por muchos, muchos años, si no que, como yo preparé esa declaración, trabajé directamente con el director de la central de inteligencia, George Tenet", afirmó Powell a la cadena Fox News.
"La declaración fue analizada minuciosamente por todos los analistas que son responsables en este tema. Estuvimos cuatro días y cuatro noches en la CIA, asegurando que todo lo que dije estuviera respaldado por nuestra inteligencia", agregó. "No estaba en juego la credibilidad del presidente y mi credibilidad. Estaba la credibilidad de Estados Unidos", declaró Powell.
Washington es criticado por el fracaso de las tropas estadounidenses en encontrar las armas, y los congresistas comenzaron una investigación si la Casa Blanca distorsionó los informes de inteligencia para justificar la guerra. El presidente estadounidense George W. Bush, hizo precisamente de la existencia de las supuestas armas su principal argumento para invadir el país árabe.