La mafia calabresa, la Ndrangheta, la más poderosa y sanguinaria de las organizaciones criminales italianas, recibió ayer un duro golpe policial con la detención en Italia de unas 300 personas supuestamente relacionadas con este grupo, entre ellas el considerado número uno, Domenico Oppedisano.
El "capo" mafioso, de 80 años, figura en la larga lista de arrestados en una operación policial -la de mayor magnitud de este tipo en los últimos años- que desarrollaron 3.000 agentes de las fuerzas del orden italianas en la sureña región de Calabria y en el norte de Italia, sobre todo en la Lombardía.
Los detenidos durante la operación policial, coordinada por las Fiscalías Antimafia de Milán y de Reggio Calabria, deberán ahora responder a, entre otras acusaciones, las de asociación mafiosa, tráfico de armas y estupefacientes, homicidio, extorsión y usura.
Durante la investigación, las autoridades italianas han desentrañado numerosas actividades ilícitas de la organización criminal en Calabria, así como infiltraciones en el norte del país, donde consideran que la Ndrangheta estaba expandiendo sus intereses a varios sectores económicos.
Según los investigadores, en la ciudad de Reggio Calabria existía una "dirección estratégica" del grupo mafioso, de la que provenían las órdenes que después se distribuían por la provincia sureña, pero también por el norte de Italia e, incluso, por el extranjero, donde la Ndrangheta tiene presencia desde América a Australia.
A los arrestados se les acusó de asesinato, extorsión, tráfico de armas, narcotráfico y asociación delictiva.