Las cifras
- 4 hospitales móviles fueron habilitados para facilitar asistencia médica y distribuir medicamentos.
- 700 personas trabajan en el rescate.
Las autoridades argentinas y organizaciones no gubernamentales se volcaron ayer en asistir a los miles de damnificados por el temporal del pasado martes, que dejó 57 muertos, una cifra que puede aumentar, pues hay desaparecidos.
Del total de víctimas, 51 corresponden a La Plata, sobre la que el temporal descargó su furia el martes por la noche, y seis a Buenos Aires, a unos 60 kilómetros de distancia, por donde el frente de lluvias pasó unas horas antes.
Dos días después de la catástrofe, voluntarios de la Cruz Roja repartían bidones de agua potable, ropa de abrigo, zapatos, pañales y alimentos perecederos en el barrio platense de Tolosa, el más afectado por las inundaciones.
Hasta allí y otras áreas castigadas de la ciudad, como La Loma, llegaron también las donaciones recibidas por la ONG Red Solidaria, que ha habilitado hasta mañana diez puntos de recogida de bienes básicos y alimentos en la capital argentina y en La Plata.
"Necesito agua, hace dos días que necesito agua, nos entregaron un bidón de diez litros y no alcanza para nada", se lamentó a los periodistas un vecino de Tolosa, quien exigió también que se restablezca el suministro de electricidad.
Las aguas, que llegaron a superar los 1.70 metros de altura, retrocedieron también en este barrio, en el que nació la presidenta argentina, Cristina Fernández, pero el panorama era aún desolador y las pertenencias que pudieron salvar los residentes se acumulaban ayer en las calles, entre árboles y postes de luz caídos.
Las autoridades argentinas repartieron también colchones y mantas en los diferentes centros de evacuación, en los que permanecen alrededor de mil personas.