MENOS DE UN mes después que George W. Bush jurase por segunda vez como presidente de EU los aspirantes a sucederle en la Casa Blanca comienzan a tomar posiciones, con Hillary Clinton en el punto de mira de todos.
Puede parecer muy pronto, pero el peculiar sistema de elecciones primarias fuerza que los posibles aspirantes a la presidencia busquen ya cómo recaudar fondos, contratar colaboradores o dar conferencias en puntos clave del país.
Como los dos grandes partidos de EU, el Demócrata y el Republicano, no tienen por ahora una figura de auténtico peso, los hipotéticos aspirantes tienen que hacer planes ya mismo, aunque noviembre de 2008 parezca muy lejos. En realidad, quedan menos de tres años para el inicio de las primarias.
Para entonces, los aspirantes necesitarán organizaciones perfectamente engrasadas en los estados clave.
En el bando republicano, la carrera ha comenzado desde el momento en que el vicepresidente Dick Cheney, que cumplió 64 años señalara que abandonará la política cuando acabe el mandato de Bush, lo que deja a los republicanos sin un candidato natural.
Se ha llegado a conjeturar incluso sobre la posible candidatura de la actual jefe de la diplomacia de EU, Condoleezza Rice, quien en caso de ganar sería no sólo la primera mujer sino también la primera "persona de color" en ocupar la Casa Blanca.
Además, en la campaña "Condi" supondría una partida frente a la eventual candidatura demócrata de otra mujer, Hillary Clinton.
Pero entre los republicanos el senador John McCain de Arizona es de los más citados en las encuestas, pese a que es sabido que el aparato del partido no le tiene simpatía por su desprecio por la disciplina partidista.
El ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, uno de los miembros más destacados del ala moderada republicana, ha dado esta semana una conferencia en Carolina del Sur, en lo que ha sido visto como sondeo de las aguas electorales.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, no oculta que le gustaría llegar más lejos en política, pero necesita que salga adelante una enmienda constitucional que permita a los nacidos fuera de EU ocupar la presidencia, un proceso muy laborioso.
El gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, y el senador George Allen de Virginia han comenzado también a prepararse.
Otros dirigentes republicanos carecen del carisma necesario (como el líder de la mayoría en el Senado, Bill Frist), o son vistos como demasiado conservadores para el resto del país.
Queda Jeb Bush, el popular gobernador de Florida y hermano del presidente, pero los republicanos citan su nombre con prudencia, ya que no quieren dar la impresión de estar alimentando una auténtica dinastía.
Una encuesta Gallup divulgada esta semana señaló que Giuliani es el preferido entre los republicanos (34%)seguido de McCain (29%) y Jeb Bush (12%).
En el lado demócrata las cosas tampoco están claras, ya que el partido opositor sigue lavando las heridas creadas por la derrota de noviembre pasado.
La elección, este fin de semana, de Howard Dean como presidente del partido puede ayudar a aclarar el panorama.
Pero el nombre que más suena es el de Hillary Clinton, quien para 2008 ya habrá sido senadora de Nueva York por ocho años (asumiendo que gane la reelección en 2006, algo que se da por hecho).
Aspirantes presidenciales para el 2008 en Estados Unidos
Para quienes estudian la política norteamericana,la carrera electoral estadounidense promete, ser larga y reñida.