Assange lleva dos años intentando evitar ser extraditado a Suecia, donde se le busca por denuncias de delitos sexuales contra dos mujeres.
En declaraciones leídas desde un balcón de la sede, rodeada por un cordón policial, Assange dijo a sus partidarios y a los medios de comunicación en el lugar que también le pide a Estados Unidos que libere al soldado norteamericano Bradley Manning, quien ha sido acusado de ayudar al enemigo al haberle transferido archivos secretos a WikiLeaks y que está por ser enjuiciado.
"Le pido al presidente Obama que haga lo correcto. Estados Unidos debe renunciar a su cacería de brujas contra WikiLeaks'', dijo Assange.
"Estados Unidos debe disolver la investigación del FBI. Estados Unidos debe prometer que no va a tratar de enjuiciar a nuestro personal ni a nuestros seguidores'', agregó.
El australiano de 41 años dijo que Washington, al tratar supuestamente de atacar a WikLeaks, corre el riesgo de "arrastrarnos a todos a un mundo oscuro y represivo donde los periodistas vivan bajo el temor de la persecución''.
La Casa Blanca se negó a hacer declaraciones el domingo al respecto. Las autoridades ecuatorianas le concedieron asilo el jueves a Assange, después que el 19 de junio se refugió en la sede diplomática del país latinoamericano. Assange agradeció el domingo al presidente ecuatoriano Rafael Correa por el "valor que ha mostrado'' al concederle asilo. También afirmó haber recibido el apoyo de otros países de América Latina, entre ellos Brasil, Chile, México y Argentina.
Laura Mattson, una de las simpatizantes de Assange que se unió a una multitud ruidosa frente a la embajada, dijo creer que las denuncias sólo son una trampa para detenerlo.
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¿Se trata de los cargos delictivos o se trata de silenciar a WikiLeaks?'', preguntó la residente de Londres de 29 años de edad.
