La Estación Espacial Internacional recibió una especie de carrito de compras gigante con suficientes provisiones para un año, cortesía de los astronautas del último vuelo de un transbordador.
A primera hora del lunes, los astronautas Sandra Magnus y Douglas Hurley usaron el descomunal brazo robótico de la estación espacial para retirar del compartimento de carga del Atlantis el contenedor Raffaello, de fabricación italiana y que es del tamaño de un autobús.
Lo colocaron junto a la estación, lo aseguraron y terminaron el trabajo una hora antes de lo previsto.
El arcón de 6.4 metros (21 pies) de largo y 4.6 metros (15 pies) de ancho contiene casi cinco toneladas de alimentos, ropa y demás provisiones, suficientes para mantener a la base espacial y sus residentes operando al menos otro año mientras flotan en una órbita terrestre a 400 kilómetros (245 millas) de altura.