El astronauta de origen costarricense Franklin Chang Diaz y su colega francés Philippe Perrin efectuaron ayer una primera caminata espacial destinada a la construcción de la Estación Espacial Internacional (EEI).
La caminata se hizo pese al daño del sábado de uno de los cuatro giroscopios que estabilizan el complejo orbital. "Tienen luz verde. Buena suerte", dijo el centro de control a la tripulación del Endeavour.
Vestidos con la escafandra presurizada, Chang Díaz, de 52 años, y Perrin (39), pasaron a modo autónomo a las 10H27 hora de Houston (15H27 GMT) y salieron de la nave, indicó el portavoz del centro espacial Johnson (JSC), John Ria-Petty.
Unos minutos más tarde salieron de la cabina de despresurización Quest hacia el vacío espacial, mientras el complejo orbital pasaba por el cono de sombra de la Tierra y sobrevolaba el noroeste de China a unos 380 km de altitud.
Cerca de 40 minutos más tarde, pudieron extasiarse con la salida del sol espacial. "Qué hermoso!", exclamó Chang Díaz. "No es increíble?", contestó Perrin.
Durante la salida, los dos astronautas deberán instalar un borne electromecánico que servirá de punto de anclaje para el brazo robot Canadarm2 de la EEI.