El trofeo más deseado de los astrónomos cazadores de planetas extrasolares es encontrar uno que sea como la Tierra. que esté en la llamada zona habitable (a una distancia de su estrella en la que puede haber agua líquida) y que el astro se parezca al Sol.
Un prestigioso equipo de la universidad de Ginebra se acerca mucho y su último triunfo; es el planeta más ligero descubierto hasta ahora (con una masa similar al del nuestro), en órbita de una estrella solar.