Un coche bomba explotó ayer cerca de la embajada turca en Bagdad en un aparente atentado suicida, apenas dos días después de que Turquía aceptara enviar tropas para apoyar la ocupación de Irak que encabeza Estados Unidos.
En Bagdad, un portavoz estadounidense, coronel Peter Mansoor, indicó que un auto cargado con explosivos fue lanzado contra la entrada de una fuertemente fortificada embajada turca en la capital iraquí. Al estallar, mató a su conductor e hirió a varias personas que se encontraban en las proximidades.
Las fuerzas estadounidenses cerraron el área de la embajada con barricadas de alambre mientras al lugar acudían ambulancias y un coche de bomberos.
Los hospitales cercanos informaron que habían tratado a una decena de heridos, uno de ellos grave con heridas en la cabeza.
Una enardecida multitud se concentró en las cercanías gritando: “Con sangre, con el alma, nos sacrificamos por tí Sadam (Hussein)”. Los policías iraquíes chocaron con los manifestantes y dispararon al aire para dispersarlos.
El parlamento turco acordó la semana pasada enviar tropas para unirse a los estadounidenses y otras fuerzas extranjeras que tratan de estabilizar a Irak tras la invasión que derrocó a Hussein en abril.
La explosión tuvo lugar mientras los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas consideraban un nuevo borrador de resolución estadounidense destinada a lograr un mayor apoyo internacional para la reconstrucción de Irak.