El atacante suicida que hizo estallar una bomba en la Embajada estadounidense pasó varios años en prisión acusado de terrorismo, pero fue liberado luego de que le diagnosticaron un desorden cerebral relacionado con una huelga de hambre, dijeron las autoridades.
El agresor, identificado como el extremista de izquierda Ecevit Sanli, de 40 años, perdió la vida y mató a un guardia de seguridad al producirse el estallido, en lo que las autoridades estadounidenses describieron como un atentado terrorista.
Sanli estaba armado con suficiente dinamita como para hacer volar una edificación de dos pisos y además detonó una granada de mano, según las autoridades.
El primer ministro turco, Tayyip Erdogan, dijo que la policía cree que el atacante estaba vinculado con el grupo izquierdista Partido Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C, por sus siglas en turco), el cual está proscrito.
El DHKP-C se adjudicó la responsabilidad por el ataque en un comunicado difundido en un sitio de internet. Indicó que Sanli llevó a cabo el acto de “autoinmolación”.