El ataque, que duró unas tres horas, fue perpetrado por miembros del frente 29 de las FARC, que destruyeron por completo el puesto de Infantería de Marina en el casco urbano de Iscuandé, localidad del departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.
"Tenemos 13 infantes de Marina y el comandante del puesto asesinados, y 25 infantes heridos, algunos de ellos leves, que ya fueron evacuados.
Ellos defendieron la población, evitaron la toma de Iscuandé y que atacaran la Policía", afirmó el almirante Mauricio Soto, comandante de la Armada Nacional.
En la acción, uno de los más duros golpes propinados a los militares por las FARC en los últimos meses, los rebeldes usaron cilindros-bomba, morteros y granadas, dijo a la AFP el secretario de gobierno de Nariño, Fabián Trujillo.
"Los cuerpos están completamente incinerados", afirmó el policía Darwin López quien colaboró con los infantes para repeler el ataque.
"Hay gente atrapada entre los escombros, unos están incinerados, otros hechos pedazos", agregó.
López precisó que el municipio de Iscuandé era custodiado por unos 60 militares y 45 policías y dijo que no hubo víctimas civiles.
Según Trujillo, encargado del orden público en Nariño, la seguridad fue reforzada en la región y los heridos están siendo atendidos en dos centros médicos.
El pasado 18 de noviembre siete civiles y cinco policías resultaron heridos en un doble ataque de la guerrilla de las FARC, también en el departamento de Nariño.
La semana pasada hubo combates entre paramilitares y el ELN" (Ejército de Liberación Nacional), en este departamento.
Los sembradíos de coca, que en Nariño superan las 45,000 hectáreas.