Diez personas murieron y 51 resultaron heridas ayer en un ataque suicida realizado por una mujer en una zona concurrida en el centro de Moscú, informaron las autoridades.
Un grupo islámico se adjudicó la responsabilidad del ataque en la atestada estación de metro Riga y prometió más ataques en la Rusia "infiel", según un comunicado en Internet.
El alcalde Yuri Luzhkov informó que la mujer con los explosivos había tratado de entrar en la estación del metro, repleta de gente al final de la jornada laboral.
"Ella estaba en la puerta cuando vio a dos policías. Se asustó y decidió hacerse detonar", dijo Luzhkov.
"Se usó hasta un kilo de explosivos", según el alcalde. "Había deseo de causar el máximo daño", indicó.