El atentado suicida que el lunes causó por lo menos 57 muertes en Chechenia demuestra de forma violenta que dicha república está lejos de embarcarse en un "proceso político", contrariamente a lo que afirma el Kremlin, pero el presidente ruso, Vladimir Putin intenta seguir adelante con su política y denunció ayer al "terrorismo internacional". Los atentados en Chechenia y Arabia Saudita llevan una "firma absolutamente idéntica", declaró Putin.
Moscú reafirma de este modo que no combate en Chechenia contra grupos separatistas sino contra un "foco del terrorismo internacional", con el cual toda negociación sería inútil e improductiva.
Mientras, ayer tres soldados rusos murieron y varios resultaron heridos cuando el vehículo de transporte de tropas saltó sobre una mina, en un presunto ataque rebelde en la república separatista de Chechenia, informó la agencia Itar-Tass.