Ú ltimas noticias: el primer ministro Nuri al Maliki prohíbe los zapatos en la Zona Verde". "La Policía iraquí arresta a un periodista con zapatos de la talla 44". "Suben los precios en los mercados del calzado".
Estos titulares no forman parte de la crónica periodística del absurdo iraquí, sino de los mensajes electrónicos y los SMS intercambiados por los iraquíes tras lo que ha sido calificado en Irak del "atentado del zapato", el único ataque que ha conseguido arrancar carcajadas de orgullo en lugar de lágrimas y muerte en la antigua Mesopotamia.
Aunque sea efímera, una abierta sonrisa de satisfacción surca el rostro de la mayor parte de los iraquíes gracias al doble zapatazo propinado a George W. Bush. Tras ir de mal en peor desde la invasión angloamericana de 2003, la indolora agresión del periodista de Al Bagdadiya al Presidente norteamericano en justa aunque irrisoria venganza ha generado multitud de chascarrillos, comentarios jocosos, parodias y viñetas cómicas en un país sin ningún motivo para reírse, gracias a la ocupación militar que degeneró en guerra civil.
Como ejemplo, la viñeta aparecida en el diario 'Al Quds', en la que representa a un aterrado Bush tratando de esquivar dos zapatos alados. Uno de ellos lleva escrito en el talón: "El zapato atómico". El segundo, "la madre de todos los zapatos".
"El Ejecutivo está sopesando la adquisición de cristales blindados contra zapatos para instalar en las salas de prensa", reza un mensaje. "Urgente: tras descubrirse que los zapatos fueron fabricados en China, se investiga la implicación de Beijing en esta operación", reza otro.
Desde la victoria del equipo nacional de fútbol en el Campeonato de Asia, en 2007, no se recuerda en Irak una explosión de alegría como la desatada el pasado domingo.
Opiniones.
Sin embargo, algunos ciudadanos iraquíes expresaron sus opiniones personales en torno al incidente, por ejemplo: el Dr Ala'a Ghandor, psicólogo, dijo: "Sé que la mayoría de los funcionarios estaban felices por lo que pasó, pero tienen miedo de decir la verdad para no perder sus posiciones en el Gobierno ".
Salam al-Zubaidi, propietario de supermercados, dijo: "A nadie le gusta Bush porque odia a los musulmanes y ha matado a un millones de musulmanes en Iraq, Afganistán, Líbano y Palestina. Pero usted verá, en los próximos días se incrementarán los ataques con los coches bombas".