Al menos 20 personas murieron, 11 de ellas civiles, y 57 resultaron heridas en un ataque talibán coordinado contra tres edificios gubernamentales en Kabul, que incluyó un asalto al Ministerio de Justicia y dos atentados suicidas.
El ministro de Interior, Mohamad Hanif Atmar, recordó que "el enemigo aún tiene la habilidad de transportar armas y explosivos a la ciudad de Kabul, lo cual es una gran causa de preocupación".
Atmar precisó que entre los 20 muertos hay siete policías, dos miembros de los servicios de inteligencia y 11 civiles, aunque una fuente del Ministerio de Sanidad consultada por Efe situó en 26 el número de víctimas mortales y en 50 el de heridos.
Los ocho talibanes que integraban el comando terrorista, armados con rifles y granadas, también perdieron la vida, según la versión oficial.
"Los agresores intentaron atacar tres objetivos: el Ministerio de Justicia, el de Educación y el Departamento de Prisiones", en el que dos talibanes llevaron a cabo ataques suicida.
Al Ministerio de Justicia llegaron cinco atacantes, aunque uno de ellos activó la carga explosiva.