El Gobierno de Colombia considera que los atentados terroristas perpetrados el viernes presuntamente por las FARC contra un parlamentario y en un hotel de Bogotá, fueron contra el Congreso, al que le pidió agilizar la aprobación de las reformas políticas.
El presidente Alvaro Uribe instó al Legislativo, que está a punto de concluir el período anual de sesiones, "a madrugar el lunes para dotar al Estado de los instrumentos legales que se requieren para poder enfrentar este desafío del terrorismo".
En un primer atentado, ocurrido el viernes fue herido con un libro-bomba el senador Germán Vargas Lleras, perteneciente al grupo liberal disidente que apoyó la candidatura de Uribe en los comicios de mayo último.
Casi tres horas después estalló otro explosivo en el restaurante del piso 30 de uno de los más importantes hoteles bogotanos, en el que residen varios congresistas, y 30 personas que asistían a un festival gastronómico y de tango sufrieron heridas por la bomba, que provocó cuantiosos daños materiales.
"Este es un atentado que está muy directamente orientado hacia el Congreso, primero en cabeza del senador Vargas Lleras y después en un edificio en donde viven muchos congresistas", declaró Uribe tras visitar al senador herido en una clínica privada.
El jefe del Estado indicó que el Gobierno tiene informes que comprometen en la ofensiva terrorista de esta semana a la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a la que acusó de recibir entrenamiento de grupos terroristas como ETA, de España, e IRA, de Irlanda.
El Presidente afirmó que "se sabe que las FARC venían preparando estos atentados con el apoyo de organizaciones terroristas internacionales. El Gobierno tiene evidencias de que las FARC están detrás de estos atentados", dijo. Además, indicó que "las capturas que se han hecho esta semana en Bogotá son muy significativas y tenemos que seguir en esa dirección.