Al menos 58 personas murieron ayer en Irak en un atentado con explosivos que perpetraron tres atacantes suicidas, al tiempo que el jefe de la policía de la provincia occidental de Anbar perdió la vida en el estallido de una bomba, informaron las autoridades.
Estos hechos de violencia suponen un golpe importante a las fuerzas de seguridad del país, que combaten con dificultades al grupo extremista Estado Islámico.
Los atacantes suicidas perpetraron su acción en Qara Tappah, en la provincia de Diyala.