El transbordador estadounidense, Atlantis aterrizó ayer en el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral (Florida, sudeste), de regreso de una misión de 11 días destinada a la construcción de la Estación Espacial Internacional (EEI).
Atlantis, con seis astronautas a bordo, aterrizó a las 11H44 locales (15H44 GMT) tras un vuelo que permitió la instalación de un instrumento de refrigeración para la estación orbital, así como de una red de comunicaciones, una plataforma que servirá para futuras salidas al espacio y dos cámaras de televisión externas.
Este 26 vuelo del Atlantis, durante el cual se realizaron tres salidas al espacio, permitió a la NASA reanudar los vuelos tripulados luego de cuatro meses de suspensión.
Este atentado surge al final de una jornada de incidentes y temores en la capital filipina, como consecuencia de las dos bombas caseras que estallaron en sendos establecimientos comerciales en la ciudad de Zamboanga, al sur de Manila, y se desactivaran otras dos más.
Los atentados en Zamboanga causaron siete muertos y cerca de 150 heridos, todos filipinos y en su mayoría con heridas leves.
Los cuerpos de seguridad anunciaron ayer que tienen a cuatro personas en la lista de sospechosos de haber colocado estas dos bombas y que actuarán en unos días.
Hasta entonces, la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, que ayer visitó el barrio comercial zamboangueño donde estallaron los explosivos, solicitó a los medios de comunicación que no hagan conjeturas y esperen a conocer el resultado de las investigaciones.
“Responderemos a todas las preguntas cuando los cuatro sean arrestados”, dijo la mandataria al eludir revelar identidades.