El transbordador Atlantis, en su viaje final, se acopló con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI), en una última misión de 12 días que cerrará la era de los transbordadores.
El acoplamiento se produjo sin contratiempos, un minuto más tarde de lo previsto, tras una precisa maniobra de aproximación en la que el cohete se desplazaba a apenas tres centímetros por segundo.
El duodécimo encuentro entre el Atlantis y la EEI se completó cuando ambas naves volaban a unos 386 kilómetros sobre la costa este de Nueva Zelanda.
Dos días después de su despegue desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, el Atlantis se convirtió en el transbordador número 37 en acoplarse al complejo orbital.