La nieve y el hielo arrasaron partes de Europa paralizando el tráfico y causando apagones que afectaron a miles de hogares en Gran Bretaña.
La nieve también cubrió partes de Suiza y el suroeste de Alemania y se pronosticó hasta 40 centímetros de nieve en partes de la Selva Negra alemana.
Los conductores en Gran Bretaña tuvieron que abandonar sus autos o quedaron atrapados en vehículos por una intensa nevada. Decenas de personas que viajaban de Sheffield a Londres pasaron la noche en una iglesia cuando su autobús quedó atrapado.