Las autoridades del Ministerio del Interior de Guatemala atribuyeron hoy al líder de una peligrosa pandilla juvenil, recluido en una prisión preventiva del norte de la capital, los ataques ocurridos ayer contra varios funcionarios de los penales, que se cobraron la vida de cuatro personas.
El ministro guatemalteco del Interior, Raúl Velásquez, dijo hoy en el Parlamento, a donde fue citado por un grupo de legisladores de la oposición, que, según las investigaciones hechas por la Policía Nacional Civil (PNC), las órdenes de los ataques habrían provenido de un reo apodado "El Diabólico".
Se trata de Jorge Yaír De León, de 26 años de edad, supuesto jefe de una banda integrada por pandilleros juveniles que se dedica a extorsionar a empresarios y empleados del servicio de transporte colectivo en varios puntos del país.
Velásquez aseguró que los ataques, en los que fallecieron cuatro funcionarios del Sistema Penitenciario de Guatemala y tres más resultaron con heridos de gravedad, habrían sido "una acción planificada" por De León junto a otros tres prisioneros miembros de su banda.
Según el ministro, este reo "cobró venganza" por haber sido trasladado de la cárcel de "El Boquerón", en el este del país y desde donde dirigía sus operaciones delictivas, hacia un centro de detención preventiva de la capital guatemalteca.
Velásquez reconoció que "El Diabólico", quien tuvo su primer ingreso a prisión cuando apenas contaba con 12 años de edad y que es procesado por múltiples delitos de robo agravado, asesinatos y extorsiones, "mantiene el control de varias cárceles" del país, en donde están recluidos integrantes de su pandilla.
Los ataques en contra del Sistema Penitenciario de Guatemala se iniciaron el pasado sábado cuando desconocidos dispararon en contra de la sede de esa institución ubicada en el centro de la capital, sin causar víctimas.
El lunes, casi de forma simultánea en diferentes puntos del país, tres vehículos en los que se movilizaban empleados de los penales fueron emboscados por grupos de sicarios, en los que cuatro personas fallecieron y tres más resultaron con heridas.
Inicialmente, las autoridades reportaron cinco fallecidos, pero este martes aclararon que sólo fueron cuatro.
Según Velásquez, los servicios de Inteligencia del Gobierno les han advertido sobre la posibilidad de que "los grupos de criminales vinculados con estas personas" realicen nuevos ataques en contra del Sistema Penitenciario.
"Hemos tomado medidas de seguridad extremas para todo el personal" así como en las oficinas y cárceles del país, precisó el funcionario.