Los hombres de entre 40 y 59 años que no están lo suficientemente en forma y trabajan más de 45 horas a la semana presentan el doble de probabilidades de morir de un ataque de corazón, que aquellos que tienen una jornada laboral más reducida.
Según una investigación, trabajar horas excesivas daña la salud cardiovascular de las personas porque provoca un aumento de las pulsaciones y la presión sanguínea.
El peligro radica en que la presión puede permanecer alta durante largos periodos de tiempo y esto sucede, especialmente, a los hombres de mediana edad con un intenso ritmo de trabajo, independientemente de que realicen trabajo físico o no.
Sin embargo, los investigadores recuerdan los beneficios de una actividad física moderada y regular en la mediana edad, lo que contribuye a mejorar la salud cardiovascular.