El inicio ayer en la India y Pakistán del mes de ayuno islámico del Ramadán y la conmemoración ayer del 56 aniversario de la entrada de las tropas indias en Cachemira han originado un nuevo aumento de la tensión y la violencia políticas en esa región en disputa del Himalaya.
Dos militares resultaron muertos y al menos otras 46 personas heridas en dos ataques con explosivos llevados a cabo ayer en el estado indio de Jammu y Cachemira, informó la Policía, que los atribuyó a grupos separatistas musulmanes.
Dos soldados murieron y otros ocho quedaron heridos de gravedad al explotar al paso de un convoy militar, poco antes del mediodía (06.30 gmt), una bomba activada por control remoto en una carretera de la población de Jilani, cerca de Jammu, a unos 600 kilómetros al norte de Nueva Delhi.