Las lluvias torrenciales castigaron el sudeste de Francia durante dos días y causaron 26 muertos, dijeron ayer las autoridades. Además, los equipos de rescate buscan a decenas de personas que desaparecieron.
Esos equipos dijeron en la aldea de Aramon que es desconocido el paradero de 30 personas y que otras 10 desaparecieron.
El primer ministro Jean-Pierre Raffarin y el ministro del Interior Nicolás Sarkozy recorrieron en helicóptero las zonas afectadas y visitaron a las víctimas de las inundaciones en refugios.