El director del hospital militar de Mozdok, en el Caúcaso, destruido por un atentado con camión bomba el viernes, Artur Arakelian, fue detenido ayer, anunció el fiscal general militar ruso, citado por Interfax. Arakelian, según la misma fuente, pudo cometer dos delitos, "no ejecución de una orden" y "negligencia criminal".
Horas antes el ministro ruso de Defensa, Igor Ivanov, que viajó a Mozdok, declaró que la investigación se refería tanto a los organizadores del atentado como a las insuficiencias manifiestas del dispositivo de seguridad y suspendió al comandante de la guarnición del ejercicio de sus funciones.
Ivanov denunció el hecho de que, a pesar de recientes órdenes, no había sido desplegado ningún dispositivo para impedir el acceso al hospital de vehículos no autorizados.
El atentado, que fue atribuido por los militares a los independentistas chechechos, causó al menos 44 muertos y más de 80 heridos según un primer balance provisional ofrecido por el enviado especial a la zona de la primera cadena de la televisión rusa.