Australia se ha convertido en el cuarto país objetivo del terrorismo internacional, tras Estados Unidos, Israel y el Reino Unido, afirmó ayer un experto de la Universidad Nacional Australiana (ANU). El director de Estudios sobre Terrorismo, Clive Williams, dijo en una conferencia celebrada en la ciudad australiana de Brisbane que la vulnerabilidad del país ha aumentado tras el apoyo de Camberra a la campaña bélica estadounidense contra Irak.
"La participación de Australia en la guerra contra Irak inevitablemente aumentará nuestra posición y estoy seguro que Osama bin Laden tendrá muy en cuenta que somos uno de los tres países combatientes", subrayó Williams.