El Gobierno de Australia vigilará con barcos y aviones la próxima campaña anual de los balleneros japoneses en la Antártida, donde tienen previsto matar más de un millar de ballenas bajo pretexto de "fines científicos", y que para Camberra son simplemente capturas comerciales.
El ministro australiano de Asuntos Exteriores, Stephen Smith, dijo en rueda de prensa que la operación estará dirigida desde el "Oceanic Viking", nave de vigilancia aduanera que durante 20 días grabará con un equipo de vídeo y fotografía la actividad de los balleneros nipones.
Smith aclaró que el barco no contará con armamento para realizar esa labor, pero que comunicará en todo momento al Gobierno de Camberra el comportamiento de los balleneros y el número y tipos de piezas que capturen.