Micah Xavier Johnson, el principal sospechoso de la matanza en Dallas (Texas) que dejó cinco policías muertos y nueve personas heridas, estuvo en Afganistán con el Ejército de EE.UU. entre noviembre de 2013 y julio de 2014, según medios locales.
Johnson, un hombre negro de 25 años, también formaba parte de la reserva del Ejército estadounidense entre marzo de 2009 y abril de 2015, informó la cadena NBC.
Según medios locales, el sospechoso, al que la policía mató después de que estuviera atrincherado en un estacionamiento, parece haber sido el único agresor que disparó un arma en el ataque registrado en Dallas y que ha dejado cinco agentes muertos y nueve heridos, entre ellos siete policías.
Mientras estaba atrincherado en el estacionamiento y disparaba contra la policía, Johnson profirió numerosas amenazas y dijo que "quería matar a gente blanca, especialmente a agentes de policía blancos", según detalló el jefe de la Policía de Dallas, David Brown.
Durante su tiempo en Afganistán, el agresor prestó servicio en una brigada de Ingeniería y recibió numerosas distinciones, entre ellas una medalla por la lucha global contra el terrorismo, según la cadena NBC y el diario local The Dallas Morning News.
La última residencia de Johnson estaba en Mesquite, un barrio residencial a las afueras de la ciudad tejana.
Por ahora, estos son los detalles que han trascendido sobre la identidad y motivos del principal sospechoso de esta nueva matanza que ha vuelto a conmocionar a Estados Unidos.
El ataque de Dallas se produjo cuando grupos de manifestantes, al igual que ocurría en otras grandes ciudades del país como Nueva York, Los Ángeles o Atlanta, protestaban por los últimos incidentes de violencia policial con tintes raciales registrados en el país.
En concreto, la protesta se debía a la muerte de Alton Sterling, un hombre negro al que dos policías blancos dispararon el martes a quemarropa cuando lo tenían sometido en el suelo en Baton Rouge (Luisiana), y del joven Philando Castile, muerto el miércoles en Falcon Heights (Minesota), al ser disparado por un policía que le detuvo en su vehículo por una infracción de tráfico.
Condena de la ONU
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó el asesinato de cinco policías en Dallas (Estados Unidos) y, al mismo tiempo, insistió en la necesidad de investigar las recientes muertes de negros en incidentes con agentes en otros puntos del país.
"No hay justificación para esta violencia", dijo sobre los hechos violentos en Dallas, el portavoz del diplomático coreano Farhan Haq, que aseguró que la organización considera "extremadamente alarmante" lo sucedido.
Llamado
La fiscal general de EE.UU., Loretta Lynch, hizo un llamamiento a la calma a los estadounidenses ante la muerte esta semana de dos ciudadanos negros a manos de policías blancos y la matanza de agentes ocurrida en Dallas (Texas).
"La respuesta nunca debe ser la violencia, la respuesta debe ser la acción. Calmada, pacífica, cooperativa y determinada acción", afirmó Lynch, la primera mujer negra al frente de la Justicia de Estados Unidos, en una breve declaración en el Departamento de Justicia, tras la cual no admitió preguntas. El Gobierno de EE.UU. hizo este llamado, después de que se conociera el sospechoso de la matanza en Dallas, Micah Xavier Johnson.