El presunto organizador material del asesinato el pasado año del primer ministro serbio, Zoran Djindjic, el antiguo jefe de la Policía Antiterrorista Milorad Lukovic, se entregó a las autoridades tras un año de huida.
Aunque los observadores políticos belgradenses coincidieron ayer que la entrega voluntaria ayer de Lukovic cambiará el curso del juicio iniciado el pasado diciembre, algunos analistas la interpretan como parte de un ajuste de cuentas de las autoridades con los reformistas que encabezaba Djindjic.
La Policía serbia dio un escueto comunicado sobre la entrega, a iniciativa propia de Lukovic, alias "Legija" (legión), mientras que el Partido Democrático Serbio (DSS), ha pedido a las demás formaciones que se abstengan de hacer comentario.
El ministro de Exteriores de Serbia y Montenegro, Vuk Draskovic, antiguo opositor fue víctima de un intento de asesinato en junio de 2000 del que se acusa a "Legija".