Las autoridades civiles, militares y policiales del departamento colombiano de Antioquia estudiaban ayer medidas para garantizar la vida de 23 alcaldes municipales de la región que renunciaron la víspera debido a las amenazas de muerte proferidas por la guerrilla de las FARC.
"Tenemos que garantizar la democracia en Antioquia y para ello vamos a prestar toda nuestra colaboración para que los alcaldes puedan seguir mandando en sus pueblos, y no sea la guerrilla la que defina la suerte de los pobladores" declaró el general Mario Montoya, comandante de la IV Brigada del Ejército, con sede en Medellín, la capital de Antioquia.