LAS autoridades yemeníes creen que al menos 100 personas se encuentran todavía sepultadas por el alud de piedras y arena que cayó desde una montaña sobre la aldea de Dhfeir, a unos 20 kilómetros de Sana, la capital yemení, según la agencia oficial SABA.
El diario electrónico "Yemen News" asegura que el número de muertos asciende ya a 25, mientras que el Gobierno ha hablado hasta el momento de sólo 22.
Según SABA, entre los sepultados figuran 40 personas de una misma familia que en el momento de la tragedia se encontraban en su vivienda de ocho plantas.
Hasta el momento se ha logrado rescatar a 11 personas vivas de la veintena de viviendas que quedaron sepultadas.
Cincuenta ambulancias y coches de bomberos han sido enviados al lugar del accidente para ayudar en las tareas de rescate.
La zona del desastre fue visitada por el vicepresidente yemení, Abderabo Mansour, que encabezó una oración comunitaria en memoria de las 22 personas cuyos cadáveres fueron encontrados hasta ahora. Se estima que hay cerca de 87 personas desaparecidas.
Las autoridades yemeníes han enviado a cientos de policías para que ayuden en las tareas de rescate. Miles de personas de aldeas vecinas también han acudido rápidamente a ayudar en la zona.
Según cálculos de expertos en Geología, la avalancha fue provocada por una roca de entre casi 550 y 1, 000 toneladas de peso, precisó la agencia.
La fuente indicó que tras inspeccionar y evaluar los daños, Mansour celebró una reunión con el primer ministro Abdelqader Bajamal, el viceprimer ministro, Ahmed Mohamed Sufan y otros altos responsables del Gobierno yemení para estudiar la forma de ayudar a los damnificados y demoler las otras rocas que plantean un riesgo para los habitantes de la zona.
Asimismo, se hizo un llamamiento a la población local para que eviten congregarse en el lugar del alud a fin de facilitar las labores de los equipos de rescate.
Sin embargo, los equipos de rescate se han quejado de la falta de maquinaria pesada, que dijeron está retrasando las tareas de salvamento.
El líder comunitario Saleh Hamoud dijo que había escapado ileso, pero que ocho miembros de su familia, entre ellos su esposa, estaban desaparecidos.
Saleh agregó que lo apartado del lugar y la falta de experiencia en las tareas de rescate dificultaban la operación de búsqueda.
"Las operaciones de rescate continuarán día y noche entre los escombros y las piedras en busca de sobrevivientes", afirmó el capitán de policía Ahmed Al Amudi, citado por SABA.
Varios habitantes de Al Dhfeir, citados por la agencia, han expresado su temor por posibles desprendimientos de rocas al otro lado de la montaña.
La república de Yemen tiene por capital a Sanaa, con una población de 18, 078, 035 habitantes, la lengua dominante el árabe.
Profesan la religión Musulmana-Sha"fi (Sunni) y Zaydi (Shi"a), minorías de Judíos, Cristianos, y Hindúes.
Autoridades hablan de cientos de muertos
Hombres, niños y rescatistas trabajan hombro a hombro para buscar sobrevivientes.